“El toro no es un animal para nosotros; es muchísimo más: un símbolo, un tótem, una aspiración, una eucaristía con los de alrededor y los antepasados. Al toro lo pulimos, lo alimentamos, lo sacralizamos, lo picamos, lo banderilleamos, lo matamos, lo aplaudimos o pitamos tras su muerte, lo descuartizamos, nos lo comemos y lo poetizamos y lo pintamos y lo musicamos. Quítese el toro de aquí y veremos qué queda. ¿Nos reconoceríamos sin la pasión en su pro o en su contra?” Antonio Gala

jueves, 7 de junio de 2007

"¡¡¡Ya están los del 7!!!"

- Hola don Pepe.
- Hola don José.
- Se acabaron las vacaciones.
- Cortas se me han hecho.
- La buena vida, don Pepe… la buena vida.
- Y usted que lo diga. Y su sobrina muy maja, don José… y guapa.
- Ya lo creo… y me ha ofrecido su casa para cuando queramos, así que ya lo sabe usted, cuando nos apetezca podemos volver.
- Bueno es saberlo… aunque, tal como están los Toros en Madrid, no se si vuelvo.
- No se quejara usted de los toros don Pepe, han salido como a usted le gustan, aunque yo hubiera preferido…
- No le hablo de los bichos, don José, aunque de eso también podríamos hablar largo y tendido, y no le digo que no lo hagamos más adelante. Yo me refería a la plaza, al público... ¿Cómo les llaman aquí?… ¿Cómo les dicen?…Los “isidros”…
- ¿Cómo qué los “isidros”, don Pepe?
- La gran mayoría del público que llena la plaza, los aficionados de aquí los llaman así. Van en grupos, vociferando y riéndose a carcajadas, pertrechados con su puro en una mano y un güisqui en la otra que van derramando sobre los vecinos de localidad, más pendientes del expendedor de bebidas que de lo que ocurre en el ruedo… y además se creen entendidos…
- Y que mal le hacen a usted… van a los toros a disfrutar… a pasar una buena tarde con los amigos, y si algo les gusta lo aplauden…
- Y lo aplauden todo, sin ningún criterio…y las orejas son el alimento de su razón... y...
- ...Y ya estamos con el criterio y con las orejas, don Pepe. Usted se cree que esto es una ciencia exacta y que para ser aficionado hay que ser licenciado. Pues no… Hay muchos aficionados, como yo, a los que nos gusta pasar un buen rato y no nos preocupamos de todas esa cosas que tanto le obsesionan… vamos a disfrutar…
- Pero es que no se puede ni hablar, si lanzas alguna opinión en voz alta que sea contraria a la opinión general te tratan como a un apestado… no se acuerda usted el otro día…
- Claro que me acuerdo, don Pepe… pero es que en Madrid tienen que aguantar mucho. Están esos del “7” que se creen…
- ¿Los del “7”?… Los buenos aficionados, que sin duda los hay entre el público que llena la plaza de Las Ventas, no están sólo en el “7”, están en el “7” y en otros tendidos, repartidos por otras localidades, pero en cuanto se oye alguna protesta, venga del tendido que venga, y sin preocuparse del objeto de la misma, se escucha una única cantinela, con tono despectivo, entre los vecinos de localidad… “¡¡¡Ya están los del 7!!!”… Se ha convertido en una frase hecha descalificadora…
- La afición de Madrid, a veces, se pasa...
- No se si se pasa o no porque no estamos aquí para saberlo, durante estos días que hemos estado nosotros no lo han hecho, pero sí le quiero decir a usted que la plaza de Las Ventas tiene un prestigio que debe mantener, y que nunca se debe convertir en una plaza de verbena. No se olvide que es la primera plaza del mundo y que un triunfo en esta plaza siempre ha valido mucho, y sí se rige por el criterio de los “isidros” van a convertirse en premios de calderilla…
- No se pase usted, don Pepe… ¿Y de los toros que me dice?
- De los toros ya hablaremos otro día, don José.

1 comentario:

Cárdeno dijo...

Cada año que pasa los Aficionad@s Venteños están mas “acorralad@s” en sus localidades, y muchos de ell@s, por lo visto y comprobado, cansados ya que a los Toros se va a divertirse y sobre todo a emocionarse, cosa que últimamente ocurre en contadas ocasiones.

Salud y suerte.
Cárdeno.