“El toro no es un animal para nosotros; es muchísimo más: un símbolo, un tótem, una aspiración, una eucaristía con los de alrededor y los antepasados. Al toro lo pulimos, lo alimentamos, lo sacralizamos, lo picamos, lo banderilleamos, lo matamos, lo aplaudimos o pitamos tras su muerte, lo descuartizamos, nos lo comemos y lo poetizamos y lo pintamos y lo musicamos. Quítese el toro de aquí y veremos qué queda. ¿Nos reconoceríamos sin la pasión en su pro o en su contra?” Antonio Gala

viernes, 6 de julio de 2007

¿Qué hacer con el Manifiesto?

Los principios que defiende el "Manifiesto de Aficionados por una Fiesta Íntegra, Auténtica y Justa" son irrenunciables para cualquier aficionado a la Fiesta de los Toros, pero el Manifiesto es tan sólo un papel, y si una vez leído, por más justo que nos parezca lo que dice, lo dejamos olvidado en el baúl de los recuerdos, de nada sirve, es papel mojado.
Ahora bien, si las ideas que defiende nos mueven a aportar nuestro granito de arena, si nos ayudan a poner los pies en el suelo y ver la cruda realidad que nos rodea, o nos induce a plantearnos entre los aficionados de nuestra plaza qué problemas tenemos y cómo podemos solucionarlos, entonces el Manifiesto se convierte en un arma.
¿Qué hacer con el Manifiesto? Cada uno lo que crea conveniente, porque sólo cada uno sabe hasta donde llega su compromiso con la Fiesta, pero si están interesados, si tienen alguna opinión que exponer, alguna noticia o iniciativa que comunicar, o alguna experiencia que contar, lo pueden hacer en el Blog del Manifiesto, allí es donde se encuentra alojada esta entrada que bajo el titular "¿Qué hacer con el Manifiesto?" nos platea algunas propuestas al respecto.

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