“El toro no es un animal para nosotros; es muchísimo más: un símbolo, un tótem, una aspiración, una eucaristía con los de alrededor y los antepasados. Al toro lo pulimos, lo alimentamos, lo sacralizamos, lo picamos, lo banderilleamos, lo matamos, lo aplaudimos o pitamos tras su muerte, lo descuartizamos, nos lo comemos y lo poetizamos y lo pintamos y lo musicamos. Quítese el toro de aquí y veremos qué queda. ¿Nos reconoceríamos sin la pasión en su pro o en su contra?” Antonio Gala

lunes, 14 de mayo de 2007

"con estos toros no se puede torear"

Si en la arena se corre un encierro que despierta el interés del aficionado por el juego que desarrolla durante su lidia... sale raudo el batallón de apologistas del "toreo moderno", que copan los medios de comunicación, y nos bombardean machaconamente con una sola idea:
"con estos toros no se puede torear".
Por un día en que el aficionado sale contento porque ha podido ver toros de verdad y degustar el veneno de la emoción, y se le apretujan las palabras para comentar sus puntos de vista en las tertulias y reuniones que se prodigan a la salida de la plaza... salen los "voceros del taurinismo" y nos martillean con su unánime monserga:
"con estos toros no se puede torear".
Cuando esperamos escuchar de tan "doctas voces" el análisis pormenorizado del juego de los toros y la lidia que se les ha dado, y escudriñar sobre la infinidad de detalles que nos deja el comportamieno de un toro encastado en la plaza... nos encontramos con una huelga de opinión y la unanimidad abrumadora en la proclamación de la consigna:
"con estos toros nos se puede torear".
No les interesa que se hable de la emoción, ni de la lidia, ni de los toros... y mucho menos de que a partir de esos mimbres podamos construir un cesto lleno de ilusiones sobre la verdad de la Fiesta. Cuando sale el toro de verdad "su fiesta" se derrumba, por eso no les interesa su difusión, es lo contrario de lo que pretenden, estos "profesionales del periodismo taurino" son "propagandistas profesionales" y ponen su pluma al servicio del mejor postor.
Con esos toros sí se puede torear, pero para eso hay que saber y querer, y con toros de esos se hace presente la emoción en el ruedo y adquiere importancia todo lo que sucede en el mismo, entonces si que tiene auténtica importancia, y cuando eso ocurre ya no tiene tanta importancia si se conceden más o menos trofeos, pero podemos estar seguros que la "corte mediática" volverá a la carga con su slogan:
"con estos toros no se puede torear".
Por una vez les voy a dar la razón, los toreros de hoy en día no pueden torear con estos toros... porque no saben...
o ¿por qué no quieren?
Cuando el aburrimiento vuelva a apoderarse de los tendidos de Las Ventas en los próximos dias seria interesante preguntar a los espectadores sobre la tarde de la que más se acuerdan.
P.D.: Un recuerdo se ha hecho hueco en mi mente mientras iba juntando estas letras. Con todo mi respeto y admiración:
"Don Joaquín Vidal... ¡Que solos nos dejó usted!"

1 comentario:

Cárdeno dijo...

La famosa vergüenza torera ser ha perdido, al igual que el “pique” sano y la competencia en la Plaza, por no llegar hasta la ética mas fundamental.

Hoy la mayoría de los Toreros son unos peseteros dirigidos por unos ladrilleros, especuladores y gente del mal vivir. No me importa se se ganen sus buenos euros, pero que lo hagan con dignidad y respeto al publico que paga por verlos en cualquier, y remarco de lo de “cualquier” plaza del mundo.

Ya sabemos que los Toros no es un espectáculo barato, podía serlo mas, pero los figurines de hoy en día hacen una gesta, o mejor dicho trabajan un día en Sevilla o Madrid y en el resto a verlas venir, a llevárselas calentitas.

Ejemplo El Cid en Zaragoza hace unos días.

Salud y suerte.

Cárdeno.