“El toro no es un animal para nosotros; es muchísimo más: un símbolo, un tótem, una aspiración, una eucaristía con los de alrededor y los antepasados. Al toro lo pulimos, lo alimentamos, lo sacralizamos, lo picamos, lo banderilleamos, lo matamos, lo aplaudimos o pitamos tras su muerte, lo descuartizamos, nos lo comemos y lo poetizamos y lo pintamos y lo musicamos. Quítese el toro de aquí y veremos qué queda. ¿Nos reconoceríamos sin la pasión en su pro o en su contra?” Antonio Gala

martes, 15 de mayo de 2007

Aficionado

Aficionado zaragozano "arrobao" por la emoción del juego de los toros en el Coso de La Misericordia en una plácida tarde de mayo

2 comentarios:

Pablo G. Mancha dijo...

Buena corrida, ¡¡¡sí señor!!!

Cárdeno dijo...

Esta mirando fijamente a la Presidencia, mandándole “telepáticamente” la orden de que termine lo mas pronto posible el Espectáculo, y nos vamos a merendar.