“El toro no es un animal para nosotros; es muchísimo más: un símbolo, un tótem, una aspiración, una eucaristía con los de alrededor y los antepasados. Al toro lo pulimos, lo alimentamos, lo sacralizamos, lo picamos, lo banderilleamos, lo matamos, lo aplaudimos o pitamos tras su muerte, lo descuartizamos, nos lo comemos y lo poetizamos y lo pintamos y lo musicamos. Quítese el toro de aquí y veremos qué queda. ¿Nos reconoceríamos sin la pasión en su pro o en su contra?” Antonio Gala

martes, 21 de agosto de 2007

Fotos y Mafiosos

Después de un tiempo alejado del ordenador, y de los toros, por motivos profesionales, me encuentro con un par de asuntos que me llaman la atención, por un lado la polémica suscitada, entre aficionados cabales, en “Toro, Torero y Afición” en torno a las fotos de José Tomás realizadas y publicadas por Tony en “El Chofre”; y por otro, la denuncia que hace Ghosty en su blog Políticamente Incorrecto, bajo el titular de “Mafiosos taurinos S.A.”, de las presiones sufridas, en primera persona, por parte del empresario de Roa, Burgos, cuando fue a recoger las acreditaciones que en calidad de corresponsal del Diario de Burgos le correspondían.
Dos cuestiones distintas pero que tienen un fondo en común que las hace comunicantes, ambas tienen que ver con los medios de comunicación y la información que se transmite a los lectores, oyentes o televidentes.
La primera, las fotos de Tony, me parece una cuestión anecdótica que refleja el rechazo a una realidad que se presenta cruda y desnuda. (No puede imaginarme a Tony acudir raudo a su ordenador tras el festejo para manipular las fotos, con una perfección y rapidez que parece sobrenatural, para difamar al que algunos llaman el nuevo Mesías. Demasiado esfuerzo para tan poco beneficio, además, imagino que a la salida, como muchos de nosotros, preferirá tomarse unos potes con los amigos y hablar de toros o de cualquier otra cosa). Encuentro más razonable pensar que, guiados por el deseo de que se hagan realidad, en el ruedo y ante el toro de verdad, los sueños y las ilusiones forjadas en torno a la vuelta de un torero que nos dejó prendados, en una época de tan raquítica torería como la presente, somos incapaces de mirar con la objetividad debida y nos imaginamos ver lo que nuestro subconsciente desea. Para muestra de lo que algunas mentes son capaces de forjar en su interior, para ver hasta donde los puede llevar su imaginación, basta leer el artículo publicado en ABC el pasado 20 de agosto, escrito por Rosario Pérez, bajo el titular de “José Tomás, el mito que asusta el miedo”.
La segunda cuestión me parece más sería, mucho más seria; grave, muy grave. Es coacción, es un atentado a la libertad de expresión y de información, una práctica que supongo debe de ser habitual y que está extendida a lo largo y ancho de los lugares en donde se dan funciones de toros en razón de las crónicas de los festejos que podemos leer en muchas publicaciones nacionales o locales.
La valentía de Ghosty al denunciar esta forma de actuar puede que le cueste el puesto, ojalá que no sea así y el Diario de Burgos defienda, junto a su trabajadora, la independencia en la información en vez de otros intereses. Pero esa valentía también sirve para que muchos aficionados visionemos claramente lo que sucede entre bambalinas, y que, aunque podamos imaginarlo, no deja de provocarnos indignación la constatación del hecho.
La manipulación en la información taurina, el control de los informadores y los medios, las presiones a los que se muestran reticentes y las amenazas a los que no comulgan con sus intereses y defienden una Fiesta íntegra es una práctica habitual que se ha dado a lo largo de la historia y que hoy en día, por lo que vemos, sigue produciéndose con total naturalidad.
Este es uno de los cánceres de la Fiesta, una práctica que hay que desterrar, un tumor que una vez conocido hay que extirpar. Si esta denuncia sirviese para que los propietarios de la plaza de Roa rescindieran el contrato de los actuales empresarios y los denunciaran por sus prácticas mafiosas harían un buen servicio por el bien de la Fiesta. Si, además, sirviera para que los poderes públicos que tienen competencia con todo lo relacionado con los festejos taurinos tomaran cartas en el asunto, mejor que mejor.
Mucho me temo que no sea así, que prefieran seguir ciegos y complacientes con los mafiosos, de todas formas y ante todo, ¡muchas gracias, Ghosty!

1 comentario:

Ghosty dijo...

Gracias a vosotros por el apoyo. La verdad, es que yo no hice nada del otro mundo, sólo defender mi derecho de decir lo que pienso y lo que vi en su momento; pero por desgracia, a muchos eso no les gusta y por eso suceden cosas como esta. Lo triste, es que no haya más denuncias, que los que escriben se plieguen a la coacción es estos cuatro personajillos.

Muchas gracias!! y a seguir en la lucha