“El toro no es un animal para nosotros; es muchísimo más: un símbolo, un tótem, una aspiración, una eucaristía con los de alrededor y los antepasados. Al toro lo pulimos, lo alimentamos, lo sacralizamos, lo picamos, lo banderilleamos, lo matamos, lo aplaudimos o pitamos tras su muerte, lo descuartizamos, nos lo comemos y lo poetizamos y lo pintamos y lo musicamos. Quítese el toro de aquí y veremos qué queda. ¿Nos reconoceríamos sin la pasión en su pro o en su contra?” Antonio Gala

domingo, 28 de octubre de 2012

JUAN BELMONTE

Este año, el día 8 del pasado mes de abril, se cumplieron 50 años de la muerte de Juan Belmonte en su finca sevillana "Gómez Cardeña". El torero, que debía cumplir 70 años a los pocos días, el 14 de abril, cuando se vio imposibilitado de hacer lo que más le gustaba, que era practicar el acoso y derribo de reses bravas en su ganadería y, según cuenta su hija en la entrevista que enlazamos a continuación, muy impresionado por la situación en la que encontró a su amigo Julio Camba en las visitas que le hizo, imposibilitado de valerse por sí mismo, debió decidir que vivir como vivió su amigo los últimos días de su vida no merecía la pena vivir. De esa forma nos dejó para siempre el torero más trascendente y popular de toda la historia de la Tauromaquia. A ello contribuyó, además de su amistad y el reconocimiento de gran parte de la intelectualidad de la época, el libro que, a modo de autobiografía, escribió el periodista Manuel Chaves Nogales: "Juan Belmonte, matador de toros", y que desde el momento de su publicación, en el año 1935, se convirtió en un gran éxito de ventas.

Pero como lo prometido es deuda, y este y no otro es el objeto de la presente entrada, enlazo el PodCast emitido en el programa "Ayer" de Radio Exterior de España con motivo del 50 aniversario de la muerte del torero sevillano en el que su hija, la segunda de su matrimonio con la peruana Julia Cossío, doña Blanca Belmonte Cossío -que falleció en Sevilla en diciembre del pasado años a la edad de 86 años- nos recuerda a su padre y nos cuentas algunas de las anécdotas de su vida en familia. Como colofón del programa es el propio Belmonte quien toma la palabra, rescatada de viejos archivos sonoros de RNE, para hablarnos de sí mismo.

 

1 comentario:

Enrique Martín dijo...

Solo se me ocurre dar las gracias por esta grabación que impresiona tanto como debió impresionar el maestro en vida. Muchas gracias, un saludo.