“El toro no es un animal para nosotros; es muchísimo más: un símbolo, un tótem, una aspiración, una eucaristía con los de alrededor y los antepasados. Al toro lo pulimos, lo alimentamos, lo sacralizamos, lo picamos, lo banderilleamos, lo matamos, lo aplaudimos o pitamos tras su muerte, lo descuartizamos, nos lo comemos y lo poetizamos y lo pintamos y lo musicamos. Quítese el toro de aquí y veremos qué queda. ¿Nos reconoceríamos sin la pasión en su pro o en su contra?” Antonio Gala

sábado, 14 de abril de 2012

120 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE JUAN BELMONTE

Tal día como hoy de hace 120 años, el 14 de abril de 1892, nació Juan Belmonte en el número 72 de la calle Ancha de Feria, una calle muy cercana y paralela a la famosa Alameda de Hércules en donde se criaron, entre otros, los "Gallos" -con cuyo representante menor, "Joselito", formó la pareja más famosa de toda la historia del toreo- o "Chicuelo". El que pasó a la historia del toreo con el apodo de "El Pasmo de Triana" y contribuyó a engrandecer el nombre de ese popular barrio, al que se trasladó con su familia cuando contaba unos ocho años, había nacido en una de las zonas con más solera y más toreras de Sevilla. Paradojas de la vida. Pero no se quedan ahí las paradojas relacionadas con Juan Belmonte pues, dada su endeblez, taurinos, críticos y aficionados -"darse prisa a verlo torear porque quién no lo vea pronto no lo ve" sentenció el "Guerra"- le auguraban un paso efímero por el toreo en comparación con su rival en los ruedos y gran amigo fuera de ellos, "Joselito", al que, decían los entendidos, por su fortaleza, conocimientos y solvencia técnica, era imposible que lo cogiese un toro. El propio Juan confiesa en sus maravillosas memorias que, puesto que no tenía la fuerza ni la rapidez para esquivar al toro en su embestida, debía usar de sus muñecas para quitarse el toro de encima cuando lo tenía en el centro de la suerte. Y mira por donde que esta deficiencia física, y la manera de solucionar el grave problema que le presentaba, fue el comienzo de un nuevo estilo, una nueva forma de torear. José murió cuando nadie los esperaba, y Juan, que según todos era el predestinado para ejercer ese papel, se quedó solo, cambió el rumbo del toreo y se convirtió en una leyenda.
Tanta fue su popularidad dentro y fuera de España que en el año 1925 fue portada de la prestigiosa revista norteamericana "Time". En 1935 apareció su biografía escrita por el periodista Manuel Chaves Nogales con un título que no puede ser más certero, "Juan Belmonte, matador de toros", recomendable tanto para aficionados a los toros, si aún no la han leído, como para los que no lo son pues narra una maravillosa peripecia vital que concluyó, siendo dueño de su propio destino, un 8 de abril de hace 50 años. Y para acabar este breve recordatorio del 120 aniversario del nacimiento de Juan Belmonte enlazamos un vídeo que hace unos días alojamos en nuestro canal de YouTube con algunas imágenes suyas en los primeros años de su carrera taurina, cuando empezaba a cuajar el nuevo estilo que revolucionó el toreo.


1 comentario:

Enrique Martín dijo...

Cada vez que oigo a alguien decir que hoy Belmonte no valdría un duro, además de subirme un frío por la espalda, me indigna sobre manera. Entonces ¿Qué darán por todos los demás juntos?
Un saludo