“El toro no es un animal para nosotros; es muchísimo más: un símbolo, un tótem, una aspiración, una eucaristía con los de alrededor y los antepasados. Al toro lo pulimos, lo alimentamos, lo sacralizamos, lo picamos, lo banderilleamos, lo matamos, lo aplaudimos o pitamos tras su muerte, lo descuartizamos, nos lo comemos y lo poetizamos y lo pintamos y lo musicamos. Quítese el toro de aquí y veremos qué queda. ¿Nos reconoceríamos sin la pasión en su pro o en su contra?” Antonio Gala

lunes, 9 de agosto de 2010

UNA ESTRATEGIA QUE NO SE PUEDE TOLERAR

Escuchando en la noche del pasado domingo el programa taurino “Clarín”, de RNE, y según un aficionado autorizado para estar presente en el reconocimiento, que fue testigo de todo lo ocurrido, uno de los protagonistas del bochornoso espectáculo vivido en el Puerto de Santa María el pasado fin de semana, venía a decir que, en estos momentos por lo que atraviesa la Fiesta, a raíz de la prohibición de las corridas de toros en Cataluña, había que dejar de lado las diferencias y apoyar sin fisuras el espectáculo de los toros.

No voy a entrar en lo ocurrido porque hay suficiente información en los diferentes blog’s que mantienen los aficionados, pero si quiero detenerme en esta idea que, desde que se produjo la decisión del parlamento catalán, mantienen los taurinos profesionales y los medios de comunicación que los apoyan. No es más que una estrategia para, aprovechando estos momentos en que los aficionados están sensibilizados con esa medida, tratar de colar lo de siempre: “el toro a modo” que, en vez de emocionar, aburre y que, tarde tras tarde, imponen los “figuras” de turno en la mayoría de las plazas en las que se anuncian.

Según mi opinión, reflejada en entradas anteriores de este blog, ese es el auténtico problema que atraviesa la Fiesta de los Toros y no el de la prohibición. Lo que me parece una sirvengozonería -más gorda si cabe que todas las que acostumbran a perpetrar los taurinos profesionales a diario- es aprovechar esta situación para dar un paso más en sus propósitos de convertir esta Fiesta, que durante siglos a resistido los embates de todo tipo de prohibiciones, en una pantomima sin contenido y emoción alguna. Con estos apoderados y toreros no hace falta ninguna “Iniciativa Legislativa Popular” para acabar con los toros porque, más pronto que tarde, como se puede comprobar viendo las paupérrimas entradas que registran las plazas de toros, casi nadie acudirá a las corridas de toros y los que vayan es posible que no vuelvan. Ese es el auténtico problema, la pobres entradas que se registran en los cosos aunque se anuncien los “figuras” que mandan en el escalafón y que amenazan de ruina el negocio taurino. Siguen sin quererlo ver, la Fiesta de los toros es una Fiesta de la emoción y si esta desaparece no tiene ningún sentido. Pues nada, como aquella película de Paco Martínez Soria… “erre que erre”.

Pero lo más preocupante de esta ceguera de los taurinos es que, si bien los aficionados nos quedaremos sin nuestra Fiesta preferida, cosa que ya casi han conseguido pues cada vez son más los que no acuden a las plazas a presenciar estos montajes, ellos: los toreros, los subalternos, los apoderados, los ganaderos, los empresarios, los periodistas… y todos los que viven de los toros, se van a quedar sin trabajo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Te equivocas totalmente, a la fiesta va gente cada vez menos entendida, y los periodistas y toreros les encanta este tipo de gente, así se aseguran ganar dinero, con ignorantes como los del domingo en Torremolinos, esta fiesta se ha convertido en una mafia que mueven unos cuantos que se están forrando a costa del verdadero aficionado.