“El toro no es un animal para nosotros; es muchísimo más: un símbolo, un tótem, una aspiración, una eucaristía con los de alrededor y los antepasados. Al toro lo pulimos, lo alimentamos, lo sacralizamos, lo picamos, lo banderilleamos, lo matamos, lo aplaudimos o pitamos tras su muerte, lo descuartizamos, nos lo comemos y lo poetizamos y lo pintamos y lo musicamos. Quítese el toro de aquí y veremos qué queda. ¿Nos reconoceríamos sin la pasión en su pro o en su contra?” Antonio Gala

lunes, 7 de septiembre de 2009

UNA FERIA COMO TODAS

Los carteles de la Feria del Pilar 2009 ya son los definitivos desde que el pasado viernes, 4 de septiembre, los anunciara la empresa “Taurodelta S.A.” con la aprobación de la entidad propietaria de la plaza, la Diputación Provincial de Zaragoza. Los que pensaban que del rumor a la realidad hay un trecho y que, como todavía no eran oficiales las combinaciones, se podrían producir cambios favorables, no preveían que si algo cambia, por muy malo que sea lo cambiable, no siempre cambia a mejor, sino que, y eso es lo que ha ocurrido, también puede cambiar a peor. Los carteles han cambiado, pero a peor.

De los rumoreados, que yo recuerde, se han caído: Encabo en la tarde de los “miuras”; Castella en su segunda tarde, la del 14 de octubre; y Hermoso de Mendoza en la de rejones que cerrará la Feria. Entre los sustitutos está Antonio Barrera -supongamos que por el torero francés-, lo cual es una injusticia ya que el pasado año, este mismo diestro, se dejó escapar el que, quizás, fuera el mejor toro de la feria, un toro de “Valdefresno” lidiado en 5º lugar, noble y repetidor, que lastimosamente se fue sin torear. Que vuelva “Joselillo” después de que el año pasado se justificó con la corrida de Dolores Aguirre es justo, pero bien podría haber sido por otro diestro con menos merecimiento que el de Alcalá de Henares que, al menos, ha demostrado muchas veces que no se arruga y sabe torear, cosa que, por ejemplo, dudo del continuador del “salto de la rana”. Con la sustitución del rejoneador de Estella supongo que -aunque no entiendo nada de rejoneo- el cartel se habrá devaluado bastante. En estos tres casos la Feria Taurina de Zaragoza sale perdiendo. Aunque el mayor problema de los carteles de este año no son los toreros -que son los mismo de todas las demás ferias y que se podrían haber anunciado, sin temor ha equivocarse mucho, al principio de temporada, porque el sistema taurino actual para nada tiene en cuenta los merecimientos adquiridos por los diferentes toreros en el transcurso de la temporada-, sino los toros.

En el tema de los toros, que es donde se podía haber producido algún cambio positivo, no ha cambiado nada. De las nueve corridas de toros tan sólo una, la de Núñez del Cuvillo, podríamos considerarla -dentro de las ganaderías denominadas comerciales- de primera categoría, las otras cinco: La Campana, Montalvo, Garcigrande, Parladé y Puerto de San Lorenzo; no creo que estén a la altura de una Feria que pretenda ser considerada de primera, tanto por sus resultados en las distintas plazas en los últimos años, como por el juego demostrado en nuestra plaza, como es el caso de la ganadería de La Campana, de la que en la Corrida Goyesca del pasado año, con la participación de Morante de la Puebla, tan solo pasaron tres el reconocimiento, y mejor hubiera sido que no lo hubiese pasado ninguno. De cuatro corridas serias -de ocho- el pasado año, hemos pasado a dos -más del 50 % menos-, este año: la de Miura y la de Dolores Aguirre. El equilibrio ganadero, que le daba seriedad a la feria taurina de Zaragoza, ha quedado roto y nos encontramos ante una feria previsible, vulgar y, como la mayoría de las ganaderías reseñadas, de segunda categoría.

Esto es lo hay. La Feria del Pilar 2009 es una feria más, muy parecida a las que se dan en el resto de plazas del territorio español, en donde los conocidos como “figuras” imponen su poder: sus toros, sus días y sus compañeros de cartel. Lo que podía ir consolidándose en Zaragoza como una alternativa a la vulgaridad común de todas las ferias, con la inclusión de un buen porcentaje de corridas serias en el serial taurino, había que cortarlo de raíz y así se ha hecho. Ahora tendremos una feria normal, vulgar, como casi todas las demás y… “que Dios nos coja confesados”.

1 comentario:

Cárdeno dijo...

Como siempre, Mariano,… se puede decir más alto, pero no más claro.

Estoy totalmente de acuerdo con tus conclusiones.